Los pies en el suelo y la mirada en la luna, me aferro a esta tierra aún sabiendo soy de otro mundo.

Los pies en el suelo y la mirada en la luna, me aferro a esta tierra aún sabiendo soy de otro mundo.

domingo, 27 de diciembre de 2020

BALANCE A LO ALMODOVAR

 

Ayer hablaba con un amigo bloguero y le decía que a pesar del año de mierda que ha sido el 2020, me sentía afortunada, mi madre de momento va sorteando el virus, no he perdido mi trabajo como muchas personas por culpa del COVID, me encuentro bien de salud y sí, no engañaré a nadie, tengo ya ganas de tener esa libertad (que nunca ha sido ni será absoluta, porque eso no existe) que se nos ha visto cercenada por la pandemia, tampoco voy a entrar en discusiones si se han visto cercenadas por el COVID o por la gestión sanitaria nefasta o no de los políticos de turno. Hoy  no es de eso de lo que deseo hablar, hoy deseo hablar de que a veces me da reparo admitir que me siento feliz, que me siento afortunada, porque sé que muchas personas este año lo han pasado muy mal, lo siguen pasando muy mal, por eso hago mi propio balance y es como casi siempre positivo, y claro que he pasado cosas malas, pero quién no? pero aunque hay un dicho que dice que a cada uno le duele lo suyo (dicho pelín egoísta, por otro lado) a mi me avergonzaría en este balance quejarme. Y más aún quejarme de que no he podido viajar? de que no he podido reunirme a cenar con amigos? de que no he podido ir a tomar una copa y brindar con los amigos el día de Noche Buena por la tarde porque estaban los bares cerrados? Pasé la Noche Buena con mi madre y eso lo compensó todo, una suerte que ya hace que el resto sea una auténtica nadería. 

El que me conoce sabe que para mi la Noche Vieja es especial, no soy de Navidad sí de Año Nuevo, porque el día 1 es una libreta en blanco con 365 páginas (que claro, hasta para eso era jodido el 2020 como buen bisiesto tenía una página más) para llenarlas de sensaciones, sentimientos, garabatearlas con cosas buenas y sí también con sus cosas malas. Pero sobre todo para llenarlas de risas y carcajadas. Y de gente que merece la pena.

En este mundo blogueril tengo la suerte de estar acompañada de personas que de una u otra manera me han enriquecido. Y es para todos vosotros para quién va mi balance de este año, porque es también gracias a vosotros que mi balance es positivo. Y sí, entre ellos estáis vosotros los que estáis desde un principio; mi caballero sin caballo al que quiero tanto, mi  Alfred, mi querida, elegante y con la cabeza tan bien amueblada de mi bella Carmen. Para vosotros mis argentinos favoritos que tan buena onda tenéis; Frodo, JLO, para ti Demi que siempre me acompañas y tan amable eres siempre. Para los que he ido conociendo y espero seguir conociendo más este año, mi gran V una escritora como la copa de un pino, además de sensible y certera, para ti Rosana con la que disfruto sacando esa parte de la niña que hay en mi, para ti Ana tan inteligente y con los pies en la tierra, para ti Devoradora de libros, tu otra yo me tiene enamorada. Para ti Chema he de decirte que has sido uno de los descubrimientos que más me han caldeado el corazón, eres un encanto de persona y el cariño que te tengo va en aumento (que sepas que tener una madre de Bilbao es ya un punto a tu favor jajajajaj)

Gumer, gracias por esa visión que me regalas de la vida a través de tu lente. Jorge M, gracias muchas gracias por tu sensibilidad, por todo lo que desprenden tus letras tanto cuando las viertes en tu blog como cuando las viertes aquí en forma de comentario, un lujo contar contigo. Siby cada vez que te leo solo puedo pensar en clave de cariño.

A ti Adolfo, porque eres respetuoso y muestras otras maneras de ver. A todos los que alguna vez habéis pasado por aquí aunque haya sido de manera simbólica o entrasteis y visteis que lo que aquí se decía o como se decía no era lo vuestro. 

Aún a riesgo  de parecer Pedro Almodovar dando las gracias en los Óscar a todos los santos, seguiré con mi retahíla, porque puedo, no va a a venir Penélope ni Antonio a arrastrarme para que me calle y sobre todo porque es lo que me sale del cuerpo y deseo decir, y porque es mi balance, qué leñe jajajaja 

Ginebra esa mujer fuerte y sensible que desde que conocí solo me ha regalado buenos momentos y palabras cariñosas, gracias.

Borgo que sepas que contigo estoy aprendiendo mucho ;)  Y contigo Carmela disfruto de ese mar que tanto nos gusta y de la delicadeza de tus letras. 

Hay tres personitas dicho así por el cariño que las tengo, porque en realidad son personazas que he tenido la suerte de toparme con ellas no hace mucho, lo gracioso es que dos de ellas las conocí gracias  a la otra, ella es Laura de la que hace poco hablé y no pienso regalarle más los oídos que se viene arriba jajaja y gracias a ella he conocido a dos personas increíbles; Óscar me encanta reírme contigo, compartir ese sentido del humor y me fascina regalarte mi voz, porque eres muy agradecido jajaaaaja eres un ser especial tan buena gente que uno hasta se siente mejor solo de conocerte y la otra persona es Carlos Perrotti, qué decirte Carlos, que estoy aprendiendo tanto contigo, que disfruto tanto con tus letras y que tienes algo en común con ellos y es lo buena gente que eres, un corazón de oro, además de un ser muy inteligente.,

A ti Sydera bien sabes lo que pienso y siento, bien sabes, así que poco más puedo decirte ;)

No solo puedo dar las gracias a los que están, sino a los que alguna vez estuvieron y en su momento me dejaron parte de ellos conmigo y aún sigo teniendo conmigo, porque toda persona con la que te cruzas te deja algo de ella. Así que gracias a Winnie, Raúl Ógar, Mento, mi niña Athenea, Ocaso mi grandullón, Ilduara, X y el gran y sensible poeta Toro, todos formaron parte de este pequeño mundo que me rodea y todos me dejaron algo de ellos en mi, algunos aunque ya no forman parte de este mundo siguen estando presentes en mi vida y otros pues la vida es así, nos lleva a una orilla y la marea a veces por una u otra circunstancia nos aleja de ella, pero hoy quiero a todos ellos darles también las gracias por haberme dedicado parte de su tiempo.


Con este bagaje quién es capaz de decirme que no soy afortunada? GRACIAS y deseosa de poder empezar a garabatear una nueva libreta en blanco.


FELIZ AÑO PARA TODOS Y CADA UNO DE VOSOTROS. Y mi deseo para este 2021 es poder contar con los que seguís estando.




 

lunes, 21 de diciembre de 2020

CUENTO DE NAVIDAD

 Desde el 1 de enero al 31 de diciembre todos los días eran iguales, le daba igual qué estación del año fuese, bueno, quizá esto no era del todo cierto, prefería las estaciones cálidas, los inviernos a la intemperie estaban destrozando sus huesos, esa humedad que se le calaba hasta el fondo de las entrañas mientras dormía entre cartones en algún hueco que las duras calles le brindaban, sí indiscutiblemente prefería las estaciones soleadas, el calor abrigaba su cuerpo y caldeaba su corazón viejo y cascado por una vida, que temiéndolo mucho, ya para él no cambiaría.

Su vida no se regía por las fiestas; Carnaval, Semana Santa o Las cariñosas Navidades, sus ojos medían la vida por cada día que sobrevivía, y era capaz de seguir echando un pie detrás de otro.
Ese amanecer era especialmente duro, el termómetro marcaba un grado bajo cero, sus manos arrugadas y enrojecidas por el frío le dolían más de lo habitual, iba a ser un duro invierno para él. Tenía que recoger sus pertenencias y ponerse en marcha para llegar hasta el albergue donde le darían algo caliente para poder soportar la jornada, pero había que llegar pronto porque había muchos como él, y si se dormían, hasta la hora de la comida no llenarían el estómago. Así que dando la orden a sus viejos huesos dejó su alcoba y allí se presentó, ya había una cola, de gente como él, esperando a que la caridad les calentase el buche.
No sólo le gustaba aquel albergue por su comida, sino, y sobre todo, por una voluntaria que le trataba como hacía años jamás le había tratado nadie, con cariño y respeto y le brindaba todas las mañanas una sonrisa que esa sí le calentaba hasta el alma, era una voluntaria bonita, risueña y llena de vida. A veces cuando no estaba la sargento semana de la monja, que dirigía el albergue, solía sentarse con alguno de ellos mientras comían y charlaba un rato, les contaba sus cosas y les animaba a que ellos les contasen algo.
Recordaba un día en el que le miró a los ojos y le dijo ¿Por qué tú sí y yo no? ¿Que ha hecho que yo esté aquí voluntariamente sirviéndote y tú estés ahí sintiéndote un mendigo? en su experiencia él le dijo: "la diferencia en mi caso ha sido una mala jugada mía". Así empezó con ojos vidriosos y mirada perdida a contarle la historia de su vida.
-No siempre he sido un sin techo, ni un apestado social, tenía un buen trabajo, una mujer a la que amaba, una casa y un buen coche, una vida como cualquier otra, pero las cosas de repente cambian, y el trabajo desaparece  y el amor se desvanece y te encuentras solo, sin fuerzas ni ganas y la casa ya no existe y te vas dejando y no deseas ya nada y un día te encuentras mendigando en las calles y visitando albergues que te den comida y abrigo. Y no culpas a nadie porque quién es el culpable. Y cuando por la calle pasas y en ocasiones te obvian, otras te esquivan para no mancharse con tu inmundicia o ponen cara de asco, cómo culparles si yo en otro tiempo hacía lo propio. Mi querida niña guapa, no sé responderte, pero sí puedo asegurarte que a la larga todos somos culpables.

Ya no pretendía nada de esta vida, simplemente poder seguir disfrutando de la sonrisa y palabras cariñosas de esa linda niña, de un plato de comida servido por alguien que le hiciese volverse a sentir persona, que le mirase a los ojos y viesen más allá de sus ropajes y barba descuidada, para él esa era la auténtica celebración navideña, ya fuera en diciembre, junio o marzo. No quería más regalos que la dicha de un nuevo día coincidiendo en su viaje con personas de corazón íntegro y mirada sincera. Porque para él ya era demasiado tarde para la esperanza.


domingo, 13 de diciembre de 2020

LAURA

 


Fotografía de Laura

"Pies Descalzos"

Ella es así

vistiendo su corazón

de mil colores

para poder acallar

esa cruel realidad

que no acepta

ni desea aceptar.

Se abre siempre

para poder avanzar 

ante la visión

de un pasado

que ni entiende

ni desea entender. 

Ella es así 

pertinaz, colorida

en días grises

aunque su gran corazón 

lo tenga anegado

por es fina lluvia 

que va calando

cada rincón de su ser. 

Ella es así

mágico ser terrenal, 

Ella es Laura

así con todo

y con mucho más. 





martes, 8 de diciembre de 2020

RECUERDOS DE INFANCIA

 

(Chimenea en mi refugio) 


Sentada frente a la chimenea las llamas me hipnotizan, y me dejo llevar a ese mundo onírico donde se encuentran mis nostalgias, recuerdos de una infancia repleta de fotogramas inconexos, pero todos ellos con un denominador común, una bella mujer por fuera;  hermosa como si de una actriz de Hollywood se tratase, elegante en sus modos y en sus formas, de educación exquisita y bella por dentro; culta, amable, cariñosa y con el carácter más que suficiente para saber enderezar y llevar por el mejor camino a sus 4 retoños. Una gran loba cuidando de su camada. 

Son cientos los recuerdos que tengo de ella, pero si hay uno que hoy aquí sentada más me llega, son sus clases de piano, ella tocaba el piano como los ángeles y era una gran profesora. Recuerdo llegar del colegio, merendar y seguido sentarme con ella para empezar con mis clases de solfeo y piano. Siempre me alentaba, corregía mis fallos con paciencia infinita y me animaba a seguir con tesón. Gracias a ella aprendí a amar la música, en general, y obvio, la clásica en particular. Jamás llegué a tocar el piano como ella y sigo sin tocarlo igual de bien que ella, pero cuando me siento y lo aporreo  soy feliz, me dejo llevar, me olvido de todo y dejo que la melodía me llene, me transporte, me haga una con la música. 


(piano que perteneció a mi madre y ahora es mio) 


Este fin de semana fue su cumpleaños, y tengo que agradecer que aún la tenga conmigo, que aún me trate con ese cariño de madre y me siga llamando la nena de la casa, porque soy su hija pequeña y así seré siempre. Disfruto de ella cada día, de su sabiduría y de su carácter de mujer vasca, en la que las tonterías, las justas jajaa, genio y figura,  que a veces choca de frente con mi carácter tan igual al de ella. 

Hoy a sus 83 años, sigue siendo más Dama que nunca, más madre que nunca, más amiga que nunca. 

Todo homenaje es poco para ella. 






viernes, 4 de diciembre de 2020

UNA CANCIÓN PARA GUSTAVO


La melodía de mi vida pasada se escribe con nombre propio,
con aroma de un hombre al que amé y recuerdos de su amor por mi.
La melodía de mi vida hoy, tiene tu nombre, tiene notas de pasión,
acordes difíciles de entender, que crean una composición imposible
de olvidar.
Tu nombre ocupa mi espacio, me llega como una canción que me 
invita a soñar, a volar hacia ti, que me envuelve por las noches en una
sutil mezcla de ti y de mi.
La melodía de mi vida hoy, gracias a ti, se tornó en la sintonía que me acompaña 
donde voy, la que me abriga, ese sonido cálido que caldea mi corazón.
Tu nombre es canción para mi.

El viento silba
tu  fiel nombre Gustavo
llega hasta mi
y me envuelve toda
en abrazos de seda. 

Eres Tú amor
el que me hace volar
a través de ti. 



Recuerda,
"... Solo nosotros podemos ir muy lejos, y algún día sabrás dónde estás."