Los pies en el suelo y la mirada en la luna, me aferro a esta tierra aún sabiendo soy de otro mundo.

Los pies en el suelo y la mirada en la luna, me aferro a esta tierra aún sabiendo soy de otro mundo.

jueves, 28 de julio de 2022

TXORIA TXORI

"Deja que mi amor te rodee como la luz del sol

 y que, aún así, te de libertad iluminada" Tagore


Le quiero libre

extendiendo sus alas

alzando vuelo

eligiendo mi nido

porque es lo que quiere



Por eso valoro más su amor, porque pudiendo irse

libremente se queda.

miércoles, 20 de julio de 2022

POR LA AMISTAD

 

Hoy me enteré de casualidad en un grupo de whatsapp de amigos blogueros, que es el día del amigo, creo que ya lo he dicho en más de una ocasión que no soy mucho de días internacionales, pero tras enterarme de esta efeméride me puse a pensar qué es un amigo para mi y descubrí que tengo muchos amigos, de muy diferentes tipos y no todos son seres humanos. 

Uno de mis mejores amigos desde que aprendí a leer son los libros y desde entonces nunca me han abandonado; me han acompañado, me han aconsejado, me han hecho llorar, reír, me han enseñado, con ellos viajo, sueño, soy miles de personas y vivo millones de vidas, y siempre están ahí para mi y conmigo, con ellos jamás me encuentro sola y no me gusta decepcionarles, por eso cada día leo. Así que mi primer agradecimiento va a mis amigos los libros y lo hago con una adquisición más por capricho que por otra cosa.



Hace un tiempo me regalaron una edición especial de Cien Años de Soledad aquí os lo conté y cuando vi la edición especial de El Amor en los Tiempos del Cólera quise autorregalármelo, y aunque me gusta de lejos mucho más Cien Años de Soledad, este libro también lo tengo entre mis amigos, y hay amigos que son joyas. 

Tengo a mi gran amiga la música, otra de esas amistades que me acompañan desde que nací, ya en el vientre de mi madre escuchaba la música que ella tocaba al piano y es otra amistad que nunca me ha decepcionado, y no recuerdo un día en el que no escuche música, es más, no recuerdo un día en el que no cante.


Luego tengo y he tenido la amistad fiel de primero mis perros y ahora esos gatos que decidieron venir voluntariamente a mi jardín y voluntariamente decidieron quedarse, y a su manera, quizás demasiado interesada para mi gusto (siempre seré más cánida) me dan su amistad.



Pero también tengo otras amistades, una de ellas de esas que unió el paso por la universidad y hoy en día todavía permanece, aquí en este mundo blogger me he cruzado con muchas personas, muy interesantes y algunas de ellas tengo el honor y el orgullo de decir que son amigos míos, y qué leñe, me gusta que se sepa, porque es algo para celebrar, no para ocultar, aunque las cosas de enjundia las tratemos en privado, pero no me gusta escasear en muestras de cariño ya sea en privado como en público. Luego está la para mi segunda mejor amistad; la de tu pareja, esa es fundamental es la persona para mi que conoce mi yo más íntimo, el que tiene acceso a mi interior, a mis miedos, a mis sueños, a mi auténtico ser, con el que no tengo que decir, porque me sabe. Y después está la amistad por excelencia; la que tengo conmigo misma, la que en realidad es la única que cuando se escucha sabe todo, y la que hace que jamás me encuentre sola.

Así que brindo por todas esas amistades que tienen cabida en mi vida y agradezco poder contar con todas ellas cada una a su forma y manera.

La amistad se presenta de muchas maneras y siempre es bienvenida.





lunes, 18 de julio de 2022

EL ALMA ENVIDIOSA

 

"La envidia es una muestra de inferioridad" Napoleón


El Alma envidiosa no tiene descanso

en su mediocridad, 

vaga entre críticas ponzoñosas, esparciendo

su veneno cada vez que tiene oportunidad.

Se ríe por fuera con otros mediocres, mientras por dentro

va muriendo cada día un poco más.

El alma envidiosa con su complejo

de inferioridad ve en la belleza ajena un motivo que afear.

A veces, un comentario sutil, otras una explosión de ira

son sus muestras de vileza.

En público criticará lo que envidia, para sentirse grande,

en privado poco a poco su placer se apagará,

y la serpiente se enroscará en su negro corazón.

Pena que no se sepa amar, y para sentirse alguien

y tapar su falta de autoestima

necesite de la envidia para efímeramente resaltar.


"El silencio del envidioso está lleno de ruidos" Khalil Gibra


Este es otro de los grandes misterios de la vida para mi, no me educaron en la envidia, todo lo contrario, y nunca he llegado realmente a entenderla, comprendo la admiración, porque siento admiración por muchas personas y me gusta tenerlas cerca de mi, me gusta que su luz me ilumine a mi también, nunca intentaría opacarles. Desde muy pequeña aprendí que siempre va a haber alguien más; más alto, más hermoso, más inteligente, más simpático, más fuerte, más...con más dinero, más títulos académicos, con más bagaje, que sea objeto de amor quizás de personas a las que yo podría amar, pero eligieron a otras. Quizás fue esa enseñanza la que me hizo valorar aún más lo que tengo y soy, la que me hizo potenciar todos mis más y reconocer que también tengo mis menos, y quererme como un todo. Puede ser que mi autoestima goce de muy buena salud y por eso la envidia no tiene cabida en mi.

Cuando veo o percibo a una persona envidiosa no puedo por menos que sentir pena, porque esa toxicidad de sentimientos que tienen, al final a quien de verdad hiere es a ellos mismos, la envidia no deja de ser ese veneno que uno bebe esperando que otra persona muera . 

Y no sé si soy muy justa con este sentimiento de pena, porque a mi no me importa que me envidien, de hecho como decía Jackson Brown: La envidia es el homenaje que la mediocridad le rinde al talento. Pero no me gustaría que sintieran pena por mi, así que no debería sentir pena, porque ya se sabe no sientas por los demás lo que no te guste que sientan por ti.

Así que a mi si se desea envidiarme e ir esparciendo, cual perlitas, críticas veladas o manifiestas hacia mi persona, pueden hacerlo con total tranquilidad, quién me conoce me sabe, y quién no me conoce y da pábulo a críticas no me merece la pena. Me merece respeto quién se molesta en conocerme -de verdad- y luego valorar si soy de su agrado o no, y no siéndolo no necesita criticarme ni envidiarme, ni tener explosiones de ira infantiles cada vez que hago o digo algo que le corroe las entrañas, esa persona que no necesita de esas bajezas, es una persona digna de admiración.


Quizás el calor de estos días haya hecho que desvaríe un poco 

y resultado de ello ha nacido esta entrada.

Pero ahora estoy sintiendo el frescor

 y escuchando el maravilloso ruido de la lluvia al caer.

Quizás eso pueda ser también objeto de envidia jajajaja





viernes, 15 de julio de 2022

UN BUEN MARTES

 El martes fue un día de esos en los que las cosas buenas se acumulan, los dos acontecimientos que hicieron ese día especial tuvieron que ver con dos libros y con sus dos autores, dos grandes blogueros: Alfred y Oscar

En el primer caso tuve la gran suerte de poder leer el libro antes de que se publicase 



Lo mejor es que el propio autor el martes vino a Bilbao y me trajo un ejemplar (el que pedí a Amazon hace más de un mes aún no me ha llegado) que tras un rato charlando frente a unas cervecitas me dedicó.



Gracias Alfred, por haberme permitido compartir contigo cómo se cocinaba este libro, gracias por haberme dedicado un ejemplar y gracias por la visita a la exposición del Guggenheim que me permitió pasar contigo un rato, charlar, reírnos y en definitiva pasar una jornada muy agradable. 

Del libro hablaré en otra entrada, cuando lo lea de nuevo con sus cambios, esta entrada está dedicada al otro libro y su autor.

El otro acontecimiento que hizo ese día especial fue recibir tras muchos meses el libro de Oscar



Del autor solo puedo decir cosas buenas; es un hombre generoso, cariñoso, inteligente, empático, un gran amigo, un despiste con piernas y una persona que se hace querer. 




En cuanto tuve el libro en mis manos supe que tenía que empezar a leerlo y así fue, de hecho, lo he leído en dos días, porque una vez empezado os aseguro que es imposible parar, necesitas seguir, necesitas continuar con la historia, a pesar de que esta no es una historia fácil, todo lo contrario, es una historia muy dura y más aún por lo real que es, y lo peor es que no te preguntas cómo puede ser, cómo pueden existir unos padres así, cómo la vida puede cercenar la infancia de unos seres indefensos en manos de los que se supone tienen que ser sus protectores y  no te preguntas el por qué, porque  sabes que no es un caso aislado el de la protagonista, que por desgracia es más frecuente de lo que nos gustaría admitir. Es un tema duro y complicado el que trata el libro, pero ahí entra en juego la maestría del autor para hacer que sea una lectura fácil de leer dentro de la dureza, quizás porque está tratado el tema con el rigor que merece, pero no con el morbo en el que se `podría caer, La pluma diestra de Oscar consigue lo impensable; que un tema tan escabroso pueda ser leído con las ganas de ir desentrañando la historia. Un buen libro, bien escrito y que trata un tema que es necesario se tenga conciencia del mismo.


Y estoy segura que un día quedaré con el autor y podrá dedicármelo.