Los pies en el suelo y la mirada en la luna, me aferro a esta tierra aún sabiendo soy de otro mundo.

Los pies en el suelo y la mirada en la luna, me aferro a esta tierra aún sabiendo soy de otro mundo.

jueves, 25 de febrero de 2021

EL PUZZLE

 

Otra de las pasiones de Livy, y no, no hablo de París que obvio SI, sino los puzzles.

Gracias por este regalo, algún día estaremos ahí, bajo la Torre Eiffel :)


Recorriendo Montmartre entre risas dejaremos nos hagan una caricatura, corriendo subiremos las escaleras del Sacre Coeur, y cuando lleguemos a la basílica rezaremos nuestra particular oración de besos y caricias.

Felices y risueños nos pararemos en un bistró para contemplar juntos la vida pasar por las calles de Paris.

Con fuerzas renovadas recorreremos entre callejuelas el auténtico Paris, pasearemos nuestras sonrisas por  esos Campos Eliseos que llevan a la puerta de la Gloria. Seguro que por el camino discutiremos por alguna de esas tontearías que tan bien se nos dan, pero que tan bien sabemos solventar, quizás tenga que ver La Fuerza del Corazón que decía Alejandro Sanz, o quizás tenga que ver la sin razón del Corazón, pero tras eso nos miraremos y reiremos, bueno, quizás tú intentes hacerme reír y yo me haré de rogar, pero al final diré una de esas tonterías mías que a saber por qué te  hacen reír y volveremos a abrazarnos y regalarnos un beso con los ojos y caminaremos agarrados entre silencios, risas y besos.  La orilla del Sena será testigo de nuestras locuras, te cantaré al oído esa canción que solo a ti puedo cantar y tú me cantaras eso que solo yo puedo oír y cuando estemos bajo la Torre Eiffel te miraré y te diré:  nada como encontrar la pieza  que hace que se complete el puzzle. ¿Ahora ya me crees? ¿Ahora ya te crees? 

Somos piezas de un puzzle que buscan encajar para formar una composición.



¿Si ya tenemos las piezas a qué esperamos para montar el puzzle?

sábado, 20 de febrero de 2021

ROMÁNTICA ANACRÓNICA


Soy de esas rara avis que aún manda cartas, sí, de las que les encanta ponerse frente a un folio en blanco, pluma en mano, pensar en la persona a la que va dirigida la carta y dejar que las palabras surjan, que broten, que vayan fluyendo, no es difícil adivinar que me encanta recibir cartas, sé que es algo anacrónico, pero siempre he pensado que soy una mujer de otro tiempo en muchas cosas. De siempre disfruté con esa sensación previa a abrir el buzón, ese llegar a casa y con emoción mirar si había carta. Hubo una época en la que recibía muchas, de todo tipo; de amor, de amistad, recuerdo que había un chico que vivía en un pueblo de USA con el que me carteaba para jugar al ajedrez, cómo llegué  a conocer a este chico es otra historia que algún día quizás cuente.

Hoy en día ya son pocas las cartas que recibo, pero son muy valiosas para mi y guardo todas y cada una de ellas, ahora recibo correos electrónicos, pero en realidad aunque me gustan, no me causan esa sensación que me causaba antaño abrir el buzón, para mi escribir cartas tenía un encanto especial, quizás sea porque leer algo de puño y letra de la otra persona me sigue pareciendo que humaniza, que hace más personal lo escrito, sé son tonterías de una romántica anacrónica.




Hoy me fui como de costumbre a dar mi paseo por mi mar, iba con un libro y con una libreta en el bolso y allí me senté y me dejé llevar, me dejé fluir y me puse a escribir una carta, una que muy posiblemente no llegue jamás a destino, porque hay cartas que se escriben más para uno mismo, como el poeta que escribe poemas que jamás muestra. 



Como esas cartas que le mandaba a mi marido una vez muerto, donde le mostraba mi odio por haberse ido, odiándome por seguir viviendo y no irme tras él. Tengo un cajón lleno de folios escritos para él, en  muchos de ellos le cuento cómo me siento o cómo van floreciendo los árboles que juntos plantamos, o me enfado y le monto la gran bronca por haberse dejado besar por la Bella Dama que lo alejó de mi, otras veces le hablo de recuerdos, de cosas que hicimos juntos, como nuestros viajes a Paris, o me rio, y así se lo hago saber en alguna de las cartas. En otras le pido consejo por alguna cosa. Y la que más me costó y dolió escribir fue el día que tenía que contarle que mi corazón empezaba a latir de nuevo, que empezaba a sentirse vivo y le decía lo culpable que me sentía y le pedía perdón. 

Las cartas son esa antigualla que yo sigo escribiendo, a veces las envío , y otras las guardo para mi.



Y no morí tras de ti, 

elegí vivir y amar, elegí dejarme amar.

Solo puedo prometerte que no me conformaré con menos.


domingo, 14 de febrero de 2021

EL AMOR, MI AMOR

 





Tú me conoces, me sabes como nadie, sabes que si me preguntan cuál es una de mis historias de Amor  diría sin duda la de Heathcliff , en la obra de Emily Brontë "Cumbres Borrascosas". El  Amor que siente hacia Catherine es terrenal, apasionado, un amor rozando lo enfermizo, pero un auténtico Amor, porque aunque en la historia hay odios, venganzas (él no deja de ser un hombre) el objeto de su venganza no es ella, sino quienes la apartaron de él. Su Amor llega a convertirse en una obsesión, pero jamás le haría daño a ella, no así como a él mismo se lo hace.  

Un Amor tormentoso como la propia naturaleza, como el propio clima de Cumbres Borrascosas, un Amor que tras la muerte no se apaga. 

Fragmento de "Cumbres Borrascosas" (en mi voz)

https://soundcloud.com/livy-if/fragmento-cumbres-2



Pero tú también sabes que hay otra historia de Amor que me gusta; la de Jane Eyre y el señor Rochester, un Amor que empieza con engaños por parte de él, que oculta a su mujer, que calla que está casado y es capaz por el Amor, quizás egoísta, y por miedo a perder a Jane, de llevarla hasta el altar a pesar de que él ya estaba casado, un hombre que por no perder a su amor es capaz de mentir, destruyendo así el Amor puro e íntegro de Jane, pero el Amor dicen que todo lo puede y cuándo él se encuentra solo y más necesitado de alguien, ella le rescata de si mismo, le perdona y con su Amor le sana.

"...Hay algo en mi corazón y en mi cerebro, en mi sangre, y en mis nervios que me conecta mentalmente con él"

Jane Eyre

(Estas dos obras son mucho más que esto, son obras con muchos temas de gran calado tras las historias de Amor, pero eso será para otra ocasión, hoy es 14 de febrero).

Y sin duda si me preguntan qué Amor es el que más me gusta contestaría sin pensarlo; el que siento, el que sale del mismo centro de mi ser...

Por ti mi Amor

despierta cada día

junto a ti soy

la mejor versión de mi

y a veces la peor

te quiero siempre

hasta cuando te odio

porque te amo

y somos dos en uno

me entrego a ti toda

sin dejar nada

lo bueno y lo malo

la mujer que soy

te ama como sabe

con todas sus entrañas

y cuando muera

mi Amor seguirá en ti

el tuyo en mi

el Amor verdadero

no sabe de imposibles...

Fue, Es y siempre Será.



"Te voy a amar como nadie más se atrevió a amarte, 

más de lo que en sueños has imaginado, te voy a amar, te voy a amar"

martes, 2 de febrero de 2021

CIEN AÑOS DE SOLEDAD

 

He debido ser una niña muy buena, además de estar muy buena, claro jajajaja. Los reyes Magos se han portado muy bien conmigo, y entre las joyas que recibí de ellos, hoy quiero mostraros una que me emocionó, no voy a hablaros de la obra maestra de la Literatura "Cien Años de Soledad" de Gabriel García Márquez, porque estoy más que segura que todos los que pasáis por aquí la conocéis de sobra y es más, sé que para alguno de vosotros está entre vuestros libros favoritos. Hoy quiero enseñaros el regalo que recibí, para mi una doble obra de arte. Se trata de la edición conmemorativa (año 2017) con motivo de la celebración de los 50 años de la publicación de la obra.





Tiene ilustraciones de la chilena Luisa Rivera, una gran ilustradora que colaboró con su arte no solo en esta edición especial, sino también en la obra  "El Amor en los tiempos del cólera" sus ilustraciones son una auténtica maravilla, hablan por sí solas. Si tenéis la ocasión os aconsejo echar un vistazo a su libro "En aquel Faro" donde no solo las ilustraciones son de ella, sino también el relato, es una historia sin palabras que cuenta el devenir de generaciones de mujeres unidas por un oficio: mantener la luz encendida en los Faros (quizás mi admiración por estas construcciones hace que este libro de Luisa Rivera me guste tanto)

Nada más abrir el libro nos encontramos ya con esta delicia:


Pero según vas adentrándote en el libro, vas encontrando joyas dentro de una gran joya de la Literatura:





Huelga decir que la lectura de "Cien Años de Soledad" es algo que me pone feliz, soy de esas personas que es capaz de leer y leer y leer el mismo título muchas veces, así obras como Crimen y Castigo, El Idiota, Cumbres Borrascosas, un Mundo Feliz, Cosmos, Jane Eyre, El Arte de Amar, El Perfume, Yo Robot o un sin fin de ellos, como Cien Años de Soledad, pues los leo y leo y vuelvo a leer de vez en cuando, porque así me lo pide mi cuerpo jijij. Así como no escucho una única vez una canción que me hace estremecer, así no leo una sola vez un libro que me hace vibrar.

Y como además soy una rara avis, me sigue gustando un libro a la antigua usanza, no me gusta la lectura digital, sé sus ventajas, pero ni los ebook ni los kindle ni nada de eso está hecho para mi. Quizás por eso esta edición conmemorativa, tenerla entre mis manos, pasar sus hojas y encontrarme con esas ilustraciones me crea una sensación tan plena, tan cercana a la felicidad.

Además de las ilustraciones el libro ha sido compuesto con la tipografía Enrico, creada por Gonzalo García Barcha, hijo de Gabriel García Márquez.



 Y para aquel que le apetezca, os dejo aquí un fragmento en mi voz de esta sublime obra.