Los pies en el suelo y la mirada en la luna, me aferro a esta tierra aún sabiendo soy de otro mundo.

Los pies en el suelo y la mirada en la luna, me aferro a esta tierra aún sabiendo soy de otro mundo.

domingo, 26 de abril de 2026

NI SIQUIERA SÉ POR QUÉ

Hace años me despedí, dije adiós, porque sabía que era el momento de hacerlo. Pero jamás me despedí de escribir, durante este tiempo he seguido haciéndolo, he llenado hojas que según las escribía las archivaba en la P de papelera, otras veces he sido más osada, y he dejado algún poema en comentarios de blogs de poetas que me han inspirado (Gracias Carlos, por ser tan amable conmigo y permitirme llenar los comentarios a tus grandes poemas con trocitos de mi) he dejado escritas mis reflexiones, retazos de mi vida o de mi misma. Hasta he seguido escribiendo alguna carta o tarjeta y enviarlas a quién sé aún aprecia cosas así. Ni siquiera sé por qué hoy sentí la necesidad de abrir esto y juntar las letras que a borbotones corren por mi sangre. Quizás sea porque la nostalgia últimamente me invade, quizás porque mientras no haga daño a nadie tiendo a ser siempre yo misma, y hacer lo que me da la gana: Cuando quise decir adiós lo hice y hoy quiero escribir aquí y lo hago. Siempre he sido y soy de la opinión de que hay que vivir el hoy, el ahora, VIVIR y reir, llorar, dejar ir o marcharse cuando hay que hacerlo. Y volver donde algún día se fue feliz si así se desea hacerlo. Y hoy no sé si lo deseo, pero sí sé que algo dentro me dijo que lo hiciera y lo hago ¿Por qué NO? Quizás lo único que busque es refugiarme de esta distopía en la que vivimos, este mundo en el que no me reconozco, en el que no encuentro mi lugar, en el que no me siento cómoda, en el que ni siquiera me siento yo misma. Soy una contradicción con piernas y puede que esa sea la causa de mi ¡Adiós! y ¡Hola! Y tampoco puedo asegurar que mañana esté aquí. Lo que puedo asegurar es que Je ne regrette rien...y de que París junto con Escocia sigue siendo mi sitio en el mundo, y ni siquiera sé por qué.