A.S: Advierto que este será un post muy largo.
Ha pasado mucho tiempo desde que las letras no acariciaban este espacio, y han ocurrido muchas cosas desde que me fui buscando el relax, pero el balance es positivo, muy positivo. He de reconocer que no he sentido la necesidad, y para ser sincera tampoco he tenido tiempo, de sentarme frente al ordenador abrir el blog y escribir.
Desde pequeña fui una mujer inquieta, que necesitaba conocer, hacer una y mil cosas, que se apuntaba a todo, y de repente, le daba por jugar al ajedrez, o se apuntaba a clases de ballet, a piano, a guitarra, unirse a un grupo de zarzuela y cantar en algún teatro, hasta a clases de pintura tuve la osadía de ir. Siempre he necesitado experimentar y probar las cosas que me ofrecía la vida. A veces había cosas que dejaba a medias, o porque no me atraían una vez probadas, o porque definitivamente, aún gustándome y relajándome mucho, veía que eso no era lo mío, es decir, que se me daba francamente mal, como la pintura, pero os confesaré aquí entre nos, que hoy en día alguna vez he cogido un lienzo, mi paleta, los pinceles, esos óleos coloridos y me he puesto a pintar, por el simple y puro hecho de hacerlo, porque me relaja, porque puedo, porque quiero, aún reconociendo que lo que estoy pintando no es malo, sino pésimo.
Algo así me sucedió con el blog, me apeteció hace ya unos años escribir aún sabiendo que no es lo mío, que no soy buena, ni en prosa, ni en verso, ni en prosa poética, ni en verso prosado (esto no sé si existe pero de no hacerlo, debería existir, jajajaja) y fui escribiendo por el hecho de escribir, porque podía, porque quería y sabía que no era/es lo mío, y por si tenía alguna duda solo con echar un vistazo por otros blogs, y ver la buena pluma de muchos blogueros, confirmaba lo que ya sabía, que escribir se me da igual de bien que pintar. Quizás esta confirmación a cualquier persona con un mínimo de inteligencia le hubiese servido para decir, mejor dedico mi tiempo a otra cosa, pero yo lo que me falta de inteligencia lo tengo de osada y por eso seguí escribiendo.
Y en ese camino me fui topando con personas, de diferentes nacionalidades, de diferentes formas de pensar, de otras maneras de ver el mundo, personas que me llegaron más que otras. Hay quién apareció y como vino se fue, hay quién estuvo mucho y decidió que ya había tenido suficiente de mi (aquí hay una persona inteligente jajaj) y también se fue, hay quién llegó y se quedó, y que tienen y tendrán siempre un trocito de mi corazón, y que aunque en apariencia no esté, siempre estoy y mi puerta para todas esas personas siempre estará abierta si me necesitan, y os aseguro que no son meras palabras bonitas, sino que así es, así soy.
Tras ir en busca del relax, lo que hice fue embarcarme en cosas nuevas, porque esa niña inquieta, ávida de conocimiento, de querer hacer todo, no ha cambiado con los años, sigue existiendo. Y mi tiempo lo reparto entre el trabajo, los estudios, mi madre, el teatro (he retomado la sana costumbre de acudir al teatro) y algún hobby nuevo. Y con todo ello, poco me quedó para poder pasar por aquí, pero eso no quiere decir que me olvide de los buenos ratos que aquí he pasado y mucho menos de las personas que por aquí pasaron y que de una u otra manera han dejado una huella en mi, y con las que he disfrutado leyendo sus letras.
Un nuevo año va a empezar y sigo como cuando era una niña esperándolo con emoción, con expectativas, con ilusión, es como una moleskine en blanco que te invita a ir llenando sus páginas, así me enfrento yo a cada nuevo año.
Desearos lo mejor va de suyo, por supuesto que a todos y cada uno de vosotros es lo que os deseo, pero no me engaño, no todo lo que nos ocurra va a ser bueno, no todo son alegrías y belleza, no, la vida es puñetera y nos da cosas que no son agradables, por eso mi deseo para vosotros es que os pasen cosas buenas y que tengáis la fuerza y el ánimo suficiente para soportar las no tan buenas, y además del deseo os hago el ofrecimiento de mi mano, que podéis agarrar cada vez que las fuerzas os flaqueen, quién desee ya sabe qué puerta debe tocar y allí me encontrará.
Tengo por costumbre o quizás tradición el última día del año dar las gracias a quién quiso compartir conmigo parte del camino de esto llamado vida.
GRACIAS
Alfred mi caballero sin caballo, t´estimo
Carmen la dama de rojo, un gusto encontrar tanta delicadeza y elegancia.
Toro la sensibilidad e inteligencia hechas hombre, sabes de mi cariño.
Athenea mi neska polita, todo lo que pueda decirte es poco.
chema eres especial y la bondad personificada, sabes de mi aprecio.
Lua tan bella persona que no caminas, flotas, acaricias, susurras.
Frodo Un placer toparme contigo, imposible no tenerte cariño.
JLO siempre con tan buena onda.
Carlos Nadie como tú hace fiel ejemplo de quién dice que los sabios son pura bondad.
Laura mi Lauri preciosa, ¡qué gran persona!
Jorge M eres único, y sabes dónde encontrarme.
Oscar te haces querer.
Sydera muchos años ya que nos conocemos y la sonrisa sigue asomando a mi boca, maite zaitut
Gracias a todos; El Demiurgo, Gumer, Rosana, Mento, Miquel, Carmela y todos los que alguna vez compartisteis conmigo vuestro tiempo.
Este año que va a empezar no sé si será mejor, peor o igual, pero lo que si espero y deseo es que tengamos a alguien al lado para poder afrontar lo que nos depare esta vida, un hombro amigo, una mano que sostiene, unos oídos que escuchan y una mirada que respeta. Y aún en la distancia eso se puede tener.
Es la belleza
la mirada que habla
es la belleza
esa boca que besa
oídos que se prestan.
Es la belleza
amar aunque se pierda
es la belleza
agradecer con verdad
es la belleza
tender siempre la mano.
GRACIAS Y FELIZ ENTRADA DE AÑO