Es casi de obligado cumplimiento que pase por mis librerías favoritas casi a diario. Es como el paseo diario por la playa, me llena, y a la vez me vacía, y en ambos paseos salgo mejor de lo que llegué.
En mi última visita, tras haber devorado los dos últimos que compré, una vez más me dejé llevar sin un título en mente y fueron dos los que esta vez me atraparon.
Los dos muy distintos:
Para quien no conozca al autor, 72 kilos es un ilustrador bilbaino (anota otro, Frodo)
Todo empezó por una apuesta con los amigos, apostó que bajaría 20 kilos de peso en un año, él pesaba 92 kilos, fue así como se inició en la práctica del deporte y abrió un blog donde dibujaba viñetas en las que iba contando cómo se sentía.
Comenzó su andadura de manera casual, hasta alcanzar un gran éxito en las redes sociales y como habréis adivinado su nombre "artístico" lo cogió precisamente de esos 72 kilos que logró alcanzar.
Es difícil explicar cómo unas ilustraciones tan sencillas, con unos mensajes en muchos casos incluso ñoños puedan tener tanto éxito, pero es así, lo tienen, y a mi me tienen enganchada. Me han regalado algún libro de él, yo he regalado también, y como esta vez, he comprado también para mi.
Aquí os muestro algunas de sus viñetas:
Mi paseo por la librería no acabó ahí, seguí recorriendo sus mágicos pasillos llenos de historias, fantasías y vida para toparme con el siguiente libro:
El título me atrapó, como añadido tiene que ya conocía el hecho real en el que está basado el libro, y eso me animó a adoptarlo y llevármelo a casa.
Historia ambientada en la segunda Guerra Mundial, cuenta las vicisitudes de los trabajadores de La Biblioteca Americana de Paris. Una historia de valentía, amores, traiciones y amistad. La biblioteca un oasis ante tanto sufrimiento.
Oasis como en el que me encuentro, en el que puedo vivir las letras mientras disfruto, una vez más, de lo que la naturaleza me regala:
















