"Alguien dijo que la conversación es el sexo del alma" (Afrodita de Isabel Allende)
Hay recuerdos que se incrustan en el hipocampo a fuego, y cuando se traen de nuevo al presente se viven nítidamente, casi como si estuviesen ocurriendo ahora mismo. Cuando escribía la entrada "debilidades" uno de estos recuerdos vino a mi de una manera tan precisa, tan clara, que parecía estaba viviendo de nuevo ese momento de mi vida.
Hace alguna década esta mujer tuvo la suerte de conocer a un gran hombre, he conocido a muchos, pero este fue especial porque llegó a ser mi marido. Los inicios de cualquier relación, en realidad de cualquier cosa, son emocionantes, subidón de adrenalina, esa emoción por el qué pasará, si cumplirá las expectativas o se queda todo en una anécdota más de las vivencias de una persona, es algo que me gusta, que lo disfruto, y con este hombre lo disfruté. Corría un mes de diciembre, cuando aún los meses de invierno eran fríos de verdad, volvía yo de un viaje por Europa y me topé con él -pero esa es otra historia- cuando llegó la primavera en marzo, y con ella mi cumpleaños, nosotros solo éramos una pareja de amigos y compañeros (por aquel entonces él no se había separado de su mujer, pero eso también es otra historia, la forma en que me dijo: "me voy a separar" y se me declaró) éramos unos amigos que se llevaban muy bien, que tenían cosas en común y otras muchas en las que eran diametralmente opuestos, pero sabíamos reírnos y además Él tenía un corazón de oro.
Poco a poco, -como diría mi querido Sydera: de menos a más- íbamos conociéndonos, y cada vez nos gustaba más lo que descubríamos el uno del otro. Llegó mi cumpleaños y Él me hizo un regalo:
"Afrodita" de Isabel Allende, por aquel entonces a mi me gustaba mucho esta autora y tenía todos los libros que hasta la fecha había publicado, de hecho hoy en día sigo leyéndola, aunque reconozco que no todo de ella me fascina, pero en aquella época, sí. Eva Luna, Los cuentos de Eva Luna, La Casa de los Espíritus, Paula...formaban parte de mi biblioteca y llegó Él con este libro y me dijo: "Une una de las escritoras que lees con una de las cosas que más disfrutas" espero te guste. Y ya lo creo que me gustó.
Es más que un libro de recetas, mucho más, tiene ese toque Isabel Allende, tiene humor también entre sus líneas, es un libro diferente en el que se habla de amor, de lujuria y todo en relación a la comida, cuenta con unas ilustraciones que me parecen muy logradas y muy buenas. No es una novela, si alguien espera eso no lo va a encontrar aquí, pero sí se va a topar con un libro diferente.
Años más tarde cuando éramos pareja, ya casados, en nuestro jardín apareció un trébol de 4 hojas precioso, grande y con un verdor que cautivaba, enseguida supe entre las páginas de qué libro lo iba a guardar:
Al pobrecito una de las hojas se le está deshaciendo, pero aguanta y ya han pasado muchos años desde que ahí reposa., y ahí seguirá.
Recuerdo vivo
tatuaje de mi mente
trébol añejo
Afrodita lo guarda
mi memoria lo salva













