El cielo estalló en mil pedazos, un compendio de polvo de estrellas, cenizas y desechos espaciales
caía en forma de lluvia, la respiración se hacía cada vez más difícil, aquello era un auténtico caos;
las personas corrían despavoridas de un lado para otro, enloquecidas en algunos casos, aturdidas en otros, sin saber a dónde ir. Sus cerebros daban órdenes inconexas que sus extremidades ejecutaban sin sentido, el panorama era desolador y a la vez resultaba gracioso ver a esos seres patéticos con expresiones atormentadas, de miedo, de seres inferiores que durante siglos se habían creído superiores, sí, aquello resultaba de lo más fascinante. Se aprendía mucho observando la reacción de quién se da cuenta que no es nada y que su fin está pisándole los talones, la naturaleza humana era curiosa, en la mayor parte de los casos se podía ver la insolidaridad, se veía claramente que su lema era: "si alguien debe salvarse que sea yo", qué ilusos, insignificantes seres que ni siquiera en esos momentos se daban cuenta de que esa decisión no estaba en sus manos.
Menos mal que al final decidió embarcarse en esa aventura sino se hubiese perdido uno de los mejores espectáculos de su vida. Se oían gritos desesperados, desquiciados, murmullos de aquellos que sabían que eso era el fin y se arrodillaban rezando a sus respectivos dioses.
Entre tanta confusión podía apreciar el llanto de unos niños, ahí su sonrisa desapareció y sintió lástima de que perteneciesen a una especie que les había condenado a la extinción, ese es el camino que el ser humano se había trazado, su autodestrucción y así debía ser por el propio bien del Universo. Esos seres inmundos habían sido advertidos en diferentes ocasiones, alertados de una y mil formas, pero desoyeron cada una de las señales, porque su prepotencia no tenía límites. Aún pensaban que nosotros no existíamos, claro que existimos, pero sabiendo de su naturaleza nos habíamos guardado de ellos durante milenios escondidos en el cosmos, hasta hoy.
Recordó para qué había sido enviado allí y sin más demora, aunque le entretenía lo que veía, se puso en marcha hacía el punto donde debía recoger a cuatro bebes. Allí estaban tan inocentes, recién nacidos que lloraban porque tenían hambre o sueño, todavía no había terminado de leer el manual de instrucción del cuidado y alimentación de bebes humanos, una vez en la nave intentaría hacerles callar con comida, sino probaría otra cosa y en último recurso emplearía la táctica milenaria de su especie, que era eficaz sin cabida al error.
Recogió a los bebes y los subió al transportador que les llevaría a la nave. Una vez allí serían llevados a su planeta donde crecerían entre su gente, pero enseñándoles las costumbres y usos de los humanos, esperaban que esos 4 bebes pudiesen ser la esperanza de la especie humana, a pesar de que pensaba que no eran dignos de ello se les había dado una segunda oportunidad para que intentasen enmendar lo que sus congéneres se habían provocado a sí mismos, mirándoles se dijo, os ayudaremos pero ésta será vuestra última oportunidad. Justo cuando subía a la nave le pareció que de lo más profundo del planeta tierra brotó un Gracias.
Yo vine del futuro a salvaros pero he abortado la misión.
ResponderEliminarSois irrecuperables.
Lo que ocurre es que no sé dónde dejé la nave y ahora no puedo volver...
Sigo buscando.
Yo como tú pedía un SOS a tu gente o estarás perdido para siempre.
EliminarBuscamos con afán nuestra condena. Estamos todos implicados, huiremos todos tratando de eludir nuestro castigo.
ResponderEliminarUn beso.
Perdona Ilduara, esta mañana contesté a este comentario y ahora veo que ya no está.
EliminarTe decía que así es, todos somos en mayor o menor medida culpables, solo espero que aún haya solución.
Un beso
Me explicaron todo eso, cuando considedaron que ya era mayor para entenderlo, lo que ocurre es que su edad de comprensión no era comparable a la nuestra, (eramos cuatro) a pesar de haber seguido su programa educativo de una forma no muy fiel pero sí aparentemente eficaz.
ResponderEliminarAunque me vino como una descarga el día que llegue a mi destino tras la formación básica y me encontré la Estatua de la Libertad tumbada sobre la arena, eso no era lo que nos habían enseñado en clase.
Besines.
Eres un crack, y te quiero una "jartá" :)))
EliminarBesines.
: )
EliminarYo también.
Eliminar;)
+Besines
Ainssssssss
Eliminar:)
Me ha llamado la atención la insolidaridad...por cierta.Así son la mayoría,sí...
ResponderEliminarMuackkkkkkkkkkkkkk
Día a día se ve esa insolidaridad, espero no serlo nunca.
EliminarMuackkkkkkkkkkkkkkkk
PS: A ti también te quiero una "jartá" :))
Contaste una buena historia de ciancia ficción, que tanto describe la realidad de la condición humana. Lo que se da en buenas historias de este género. A la vez autodesctructiva como de producir esperanzas de cambio, de nuevos comienzos.
ResponderEliminarY había algo de esa humanidad en ese ser extraterrestre.
Besos.
Muchas gracias por verlo así, Demi.
EliminarHabía algo de esa humanidad en el extraterrestre, pero muy mejorado y avanzado.
;)
Besos.
Sabes, soy fan de películas, series o libros del fin del mundo...De hecho, tengo un montón de relatos cortos que escribo en cualquier lugar sobre eso mismo...jejeje...
ResponderEliminar.
Creo que este mundo cada vez está más cerca de, no sé si de extinguirse, pero sí de cambiar radicalmente. Y los que queden para vivirlo no les será nada fácil.
Cada vez habrán más diferencias y prevalecerá el "sálvese quien pueda"...así que esa "humanidad" irá menguando.
Ojalá esos extraterrestres tengan suerte con las nuevas enseñanzas.
Besos!!!!
Soy fan de la ciencia ficción, aunque en mi caso no escribo sobre ello, es la primera vez que me lanzo a hacerlo.
EliminarOjalá algún día esos relatos que escribes pueda leerlos en tu blog, me encantaría.
No sé yo si van a tener mucho éxito, está visto que somos unos cabeza dura.
Besazos y gracias :)
Muy buena historia. Me ha gustado mucho cómo lo has transmitido. Y si ya en condiciones normales la gente habitualmente sólo se preocupa por su culo, en un momento apocalíptico puedes darte con un canto en los dientes si no te empuja a la muerte por ese mismo motivo. Besitos, bonita
ResponderEliminarMuchas gracias, cielito lindo :)
EliminarEl ser humano es de lo mejorcito, verdad?
Menos mal que siempre hay excepciones, como tú y cuando das con alguien así es una alegría inmensa.
Besos, chérie.