Desde niña siempre pensaba cómo sería mi encuentro con ella, si me hablaría, si sabría sonreír, si me abrazaría con cariño cuando viniese a verme, todas las noches pensaba: ¿será hoy cuando venga? ¿hoy será cuando vea su rostro?
Era una bella dama, tan negra como la noche, esbelta y con unos andares sigilosos, nadie sabía nunca por dónde, ni cuándo iba a aparecer delante de uno, sus ojos eran de tal profundidad que podían traspasar el alma de cualquier mortal sobre el que posase su mirada, era tal su poder que era temida en todos los rincones del planeta.
Pero ella era solo un ser más en el engranaje de esto llamado vida, ella cumplía con su función; la que le adjudicaron al inicio de los tiempos y lo hacía escrupulosamente, llevaba miles de millones de años cumpliendo con ese trabajo. Así fue como la conocí, haciendo su trabajo, había llegado el día en que iba a poder estar cara a cara con esa bella dama, había llegado el día de conocer a la muerte. Recuerdo ese día como uno de los más singulares, extraños y a la vez más excitantes de mi vida.
- ¡Aquí me tienes! Sé que desde pequeña te has preguntado cómo sería nuestro encuentro.
Me quedé parada, muda y lo reconozco, con un sudor frio provocado por el miedo. Solo atiné a decir.
- ¿De verdad eres tú? Lo dije tartamudeando, y sucedió algo que me dejó totalmente sorprendida, de repente, la muerte sonrió y me dejó ver a través de sus ojos su mayor miedo, iba a preguntarle cuando dijo:
-Yo también sufro, he visto durante siglos cómo los mortales tenían miedo a que les llegase la hora de venir conmigo, pero nadie jamás ha sido capaz de ponerse en mi lugar y pensar que mi existencia ha sido tan solitaria, tan triste, sin nadie que me quisiese. Mi gran miedo siempre ha sido no encontrar a mi igual, a alguien que quisiera compartir conmigo la carga de tener que vagar durante años conduciendo a las personas al otro lado de su existencia.
Se quedó callada y yo no me atrevía a decir nada, no deseaba romper ese momento, y bien es cierto, que por fin algunas de las preguntas que desde niña me había formulado estaban encontrando respuesta. Ella prosiguió diciendo:
-Sé que tú también me has tenido miedo, pero sé que tu miedo no era a mi sino a lo desconocido, tu mayor miedo siempre ha sido el no saber, el no tener respuestas, he notado en tus pensamientos que has llegado a pensar en mi con curiosidad, hasta con cierto cariño.
Tenía intención de decirle algo cuando me puso el dedo en la boca para que callara y continuó;
-Déjame acabar, por favor. Aún no he venido a acompañarte al otro lado. He venido a hacerte una propuesta.
- ¿Una propuesta? ¿A mí? Le espeté.
- Sí, deseo que seas mi amiga entre los vivos, deseo que consigas conciliar a los mortales con mi persona, quiero que seas mi rostro, mi voz y que les muestres que en el fondo soy como cualquier ser humano, yo también tengo mis miedos y mi existencia es triste sabiendo que durante la vida soy temida, pero mi sufrimiento es eterno, porque lo que me diferencia es que yo no soy mortal y no puedo dejar un día mis sufrimientos atrás, como podéis hacer vosotros. Deseo que los prepares para mi llegada y que seas mi conciliadora con ellos.
No tenía otra opción que aceptar y desde ese día me dedico a mostrar a los mortales que ella es parte de la vida, que gracias a ella podemos avanzar, y transformarnos. Desde aquel día soy su conciliadora y me esfuerzo porque los humanos consigan ver la imagen amable de la bella dama.
Desde aquel día he podido conciliar a muchos humanos con la muerte.

Qué relato tan bonito. Incluso esperanzador. Pues bien es cierto que muchos temen a la muerte como una enemiga, esa que arrebata y no devuelve. Pero sí, es cierto que al final es una parada más en un ciclo, una dama que deambula y triste, tal vez, porque sólo ve dolor.
ResponderEliminarGran relato para un gran reto ;)
Besazos enormes!
Gracias V. Hay que ponerle un tono esperanza a esta vida y hasta a la muerte.
EliminarSegún vas cumpliendo años vas viendo con mayor claridad eso que comentas, que la muerte es un engranaje más en la maquinaria de la vida.
Los retos de Ginebra son fantásticos, como ella misma. Anímate a participar, estoy segura que ella estará encantada y será todo un lujo, con lo bien que escribes, leerte.
Besitos, linda
Y a lo mejor es así, de existir una personificación. Me parece muy verosímil.
ResponderEliminarMe recuerda a Death of the Entless, el personaje de Neil Gaiman, imaginada como joven mujer gótica, hermana menor del Destino y hermana mayor de Dream, el sueño.
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Inspirado texto.
Besos.
Bien visto, Demi.
EliminarAsí me la imagino yo, sola, triste, abatida, cansada y sin reconocimiento.
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Gracias :)
Besos.
Un diálogo que cualquiera de nosotros podría tener pero que en realidad no deseamos que se produzca. Cuando lo haces simplemente desapareces. nadie se queda a explicarlo. Los que se muestran como sus interlocutores, nos quieren vender algo.
ResponderEliminarBesines.
Un diálogo que mejor cuanto más tarde.
EliminarHay ciertas cosas que no compro ;)
Besines.
Haces bien, no compres nada a desconocidos, menos si van de negro.
Eliminar+Besines.
Jajajajaajja.
EliminarY tampoco acepto caramelos de desconocidos ;))
++Besos
Me olvidé de decirte: ni que lleven alzacuellos.
Eliminar++Besines.
Eso ya lo imaginé ;)
Eliminar:))))
Muchos +Besines
Y lo sola que se debe sentir, nadie la quiere, todos o "casi" todos la rechazan. Nunca lo había pensado de esta forma. Lindo relato, me han entrado ganas de abrazarla....jajaja pero así en plan cariñito solo. 😊 Besos linda.
ResponderEliminarA veces me pongo en su papel y me da una infinita tristeza, pero me pasa como a ti, abrazarla pero solo de cariñito de momento como que no quiero pasear junto a ella jajaja
EliminarBesos cosa guapa.
qué interesante!! uno de los tipos de caracteres del eneagrama es el de mediador, el número 9. pero ser mediador entre la muerte y tus semejantes, ya es otra historia diferente.
ResponderEliminartu relato me ha recordado también a la canción 'solitude standing' de suzanne vega. en la letra, la narradora mantiene un diálogo con la soledad, que aparece personificada en una fría dama...
me ha encantado!! besos y feliz comienzo de mes.
Voy ya mismo a escuchar ese tema.
EliminarSer mediador siempre es un papel complicado, que requiere mucha mano izquierda, un temple especial, pero ser mediador entre la muerte y tus semejantes eso creo que es algo imposible.
Gracias chema.
Besos.
Nos cuesta tanto soltar, hasta a veces nos cuesta deshacernos de las pequeñas cosas que nos acompañan. Soltar la vida es sin duda un desafío inquietante, y esa labor de conciliadora es admirable, dar sentimiento a la que pone fin a todo lo que conocemos.
ResponderEliminarUn abrazo.
EliminarGracias Ana por tu visita, todo un placer.
EliminarCuesta mucho soltar y cuesta mucho soltarse de esta vida, es lo único que tenemos claro y que conocemos, el después nadie ha venido para decirnos.
Es difícil saltar ese abismo al desconocimiento absoluto de lo que habrá. Yo creo que lo que hay es la nada, pero tampoco puedo asegurarlo, ¿quién puede?
Un abrazo
Felicitarte y darte las gracias, nuevamente, por tu bella participación, mi querida Livy. Tus textos llevan siempre implícitos, un bonito remanso de belleza y sensibilidad, en este caso, y aun tratando con la muerte, le has dado un maravilloso giro…
ResponderEliminarMil gracias por tu compañía en estos viajes de letras…
Abrazos enormes, y muy feliz semana, preciosa 💙
Gracias Ginebra a ti, siempre, por plantear estos retos tan buenos, y esta posibilidad de conocer otras formas de pensar, otras formas de escribir. GRACIAS
EliminarY gracias por tus bellas palabras, siempre tan amable con todos nosotros, viendo siempre lo mejor de cada letra.
Un besazo enorme.
Había arrancado bien misterioso, pero poco a poco fue cayendo el velo y ya sobre el final me veía venir quién sería esa Dama, la Sin Nombre, La Parca, La cosechera.
ResponderEliminar¿Me hacés un favor? Tuve un octubre muy pero muy complicado y hasta esta Señora ha pasado cerca... ¿Le decís que prometo portarme bien a partir de ahora, que fue sin querer, que sea lo que sea aprendí y que no lo vuelvo a hacer? jajaja
Besooo
El misterio es bueno en pequeñas dosis, pero al final hay que ir quitando esos velos y mostrar lo que hay debajo jajaja
EliminarUffff, eso que leo no me gusta nada. Pero tranquilo que le diré, aunque para el caso que hace esta bella dama a nadie, jajajajaa
Besoooooooo
Uff, buen relato de Halloween, con ese toque oscuro que hace cosquillas en la médula espinal y de repente todo se congela a tu alrededor.... uff, qué mieditis!!! (soy una cobardica, lo sé!)
ResponderEliminarBesos
Gracias Rosana.
EliminarMe hiciste mucha gracia, nada de mieditis, que no se diga que alguien del norte tiene miedo de nada ,jajaja
Besos.
Me ha gustado mucho el relato.
ResponderEliminarNunca había pensado en la muerte como una figura solitaria, como alguien que también sufre.
Besos.
Muchas gracias.
EliminarPues si lo piensas, en realidad, de haber una personificación de la muerte, creo que debería sentirse muy solitaria y triste.
Besos
Muchas gracias por tu visita. Me encantó tu blog, también como lo tienes diseñado... me quedo leyéndote un rato. Te sigo de aquí en más...
ResponderEliminarAbrazo.
A ti, por quedarte por aquí.
EliminarComo te dije, gracias a Laura fue que llegué a ti y me alegro un montón.
Me satisface mucho que sea de tu agrado este blog, para mi eso es todo un piropo. De aquí en más nos leeremos :)
Gracias de nuevo, Carlos.
Un abrazo!
Entiendo su soledad y tristeza...pero no me puedo conciliar con ella...
ResponderEliminarBesos vivitos!
Hola, bella, alegría leerte.
EliminarJajajaja, te entiendo ;)
Muackkkkkkkkkk
Hola amiga, no conocía tu blog , hasta que leí este relato en el blog de Ginebra y me encanto , así que pase a visitar tu blog , muy lindo, escribes de manera creativa y sensible, un abrazo, si no te molesta regresare.
ResponderEliminarBienvenido Jorge. Gracias a iniciativas como la de Ginebra tenemos la oportunidad de conocer otras letras, otros sentires y eso siempre enriquece.
EliminarMe agrada que te haya gustado este rinconcito, siempre escribo con el corazón, para bien o para mal :)
¿Molestar? estaré encantada así lo hagas.
Un abrazo y gracias.
Me encanta como plasmas tus relatos. Leyéndote me vino a la imagen de mis noches frías y solitarias, que son de por si todas las noches, desde hace mucho, pero hoy al leerte igual me hiciste encontrarla, hablarle y sobre todo cuestionarla.
ResponderEliminarUn gusto leerte siempre
Abrazos
Saludos fraternos
Muchas gracias, Adolfo.
EliminarHablarle y cuestionarla me parece algo perfecto y aún más darle un poco de calor a esas noches frías
El gusto siempre es mio por tener tu presencia aquí.
Un abrazo.
Hola mi amiga, fijate que nunca pienso
ResponderEliminaren ello, no se si sera por temor,
o respeto, pero tu lo haz plasmado
divinamente.
Besitos dulces
Siby
Eso está bien, si no piensas en ello puede ser porque no consideres que es algo en tu vida en lo que debas pensar, y eso no creo sea malo.
EliminarBesitos.
Me ha encantado el relato. Parece ser que solo se piensa en la muerte cuando se tiene cierta edad. Esa bella dama es atemporal y maleducada que visita sin cita previa.
ResponderEliminarUn beso Prozac ;)
Muchas gracias, Gumer.
EliminarEsa bella Dama hace su trabajo de forma certera y no sabe de edad, ni de nada, ella manda cuándo, dónde y cómo.
Un beso ;)
Un paso por aquí es un gran paso en literatura.
ResponderEliminarAgradecer tu presencia con tus comentarios, se aprecia mucho
Un abrazo
Saludos fraternos
Eres tan amable siempre, gracias Adolfo.
EliminarNada que agradecer, disfruto con tus viñetas y aún más con tus letras, aunque ahí no se pueda decir nada.
Un abrazo.
Muy bonito el relato, me ha gustado mucho. Una cosa te digo, la muerte no es tonta, y sabe muy bien a quién elegir para que sea su voz... Besitos
ResponderEliminarMe alegra saber eso, así con suerte te volveré a ver por aquí :)
EliminarNada tonta, jajaja. Eso ha sido un bonito piropo :))
Besazos.