(Chimenea en mi refugio)
Sentada frente a la chimenea las llamas me hipnotizan, y me dejo llevar a ese mundo onírico donde se encuentran mis nostalgias, recuerdos de una infancia repleta de fotogramas inconexos, pero todos ellos con un denominador común, una bella mujer por fuera; hermosa como si de una actriz de Hollywood se tratase, elegante en sus modos y en sus formas, de educación exquisita y bella por dentro; culta, amable, cariñosa y con el carácter más que suficiente para saber enderezar y llevar por el mejor camino a sus 4 retoños. Una gran loba cuidando de su camada.
Son cientos los recuerdos que tengo de ella, pero si hay uno que hoy aquí sentada más me llega, son sus clases de piano, ella tocaba el piano como los ángeles y era una gran profesora. Recuerdo llegar del colegio, merendar y seguido sentarme con ella para empezar con mis clases de solfeo y piano. Siempre me alentaba, corregía mis fallos con paciencia infinita y me animaba a seguir con tesón. Gracias a ella aprendí a amar la música, en general, y obvio, la clásica en particular. Jamás llegué a tocar el piano como ella y sigo sin tocarlo igual de bien que ella, pero cuando me siento y lo aporreo soy feliz, me dejo llevar, me olvido de todo y dejo que la melodía me llene, me transporte, me haga una con la música.
(piano que perteneció a mi madre y ahora es mio)
Este fin de semana fue su cumpleaños, y tengo que agradecer que aún la tenga conmigo, que aún me trate con ese cariño de madre y me siga llamando la nena de la casa, porque soy su hija pequeña y así seré siempre. Disfruto de ella cada día, de su sabiduría y de su carácter de mujer vasca, en la que las tonterías, las justas jajaa, genio y figura, que a veces choca de frente con mi carácter tan igual al de ella.
Hoy a sus 83 años, sigue siendo más Dama que nunca, más madre que nunca, más amiga que nunca.
Todo homenaje es poco para ella.


Una madre es una de las cosas más valiosas que tenemos en este mundo, esté presente o ya sólo en espíritu. Siempre están ahí. Y es un lujo que la tuya te haya enseñado ese amor por la música y el gran arte de tocar el piano. Ojalá la mía me hubiese enseñado a tocar la guitarra, pero en su momento no me interesó y ahora ella ya no tiene práctica jajaja
ResponderEliminarCuídala mucho. Y muchos besos de cumpleaños para ella. Que sean muchos más a su lado.
Un besote enorme!
Es lo más grande que podemos tener. Cuando se trata de amor incondicional, sin lugar a dudas se habla del amor de una madre. Como dices, siempre están ahí.
EliminarElla era una gran profesora de piano, y no es amor de hija, que también jajaja, sino porque la tenían como tal sus alumnos y el Conservatorio.
Aunque tu madre ya no tenga práctica, son cosas que no se olvidan, pero de todas formas, si es algo que te gusta nunca es tarde y puedes aprender a tocar, si es que no lo has hecho ya, de hecho, si no sabes te animo a que busques un profesor o de manera autodidacta lo hagas, lo vas a disfrutar, estoy segura.
Un besazo.
Es un tesoro que no tiene precio y merece que disfrutéis de esta fecha, durante muchos años.
ResponderEliminarUn abrazo.
Ojalá sea así y pueda seguir disfrutando de ella, porque su presencia, su compañía, es lo mejor.
EliminarUn abrazo y gracias por tus palabras.
Es precioso lo que cuentas en esta entrada llena de cariño sobre tu madre. Esos recuerdos de la vuelta del colegio y las clases de piano, te imagino, sabes, me es fácil imaginarte con ella y ese piano. Y es hermoso que aun la tengas contigo y puedas seguir disfrutándola.
ResponderEliminarMe gusta especialmente cuando dices: “cuando me siento y lo aporreo soy feliz, me dejo llevar, me olvido de todo y dejo que la melodía me llene, me transporte, me hago una con la música”, debe de ser algo mágico sentirse así de bien.
Y, una cosa, ya sabes ese sueño que me contaste de tocar frente al mar, no lo dejes…seguro que es algo impresionante.
Un beso muy grande.
Muchas gracias, Carmela. Siendo para ella tenía que estar llena de cariño, no podía ser de otra manera, yo intento día a día devolverle una pequeña parte de todo ese cariño que siempre me da, intento que cada día sonría y que tenga tranquilidad.
EliminarOjalá y pueda seguir disfrutando con ella por muchos años más.
Es una sensación, al menos para mi fantástica y a veces lo confieso, hasta me pongo a cantar al compás de las notas del piano, pero shhhhhhhhh jijij
Ese sueño sigo teniéndolo, casi seguro nunca se hará realidad, pero me gusta tenerlo, lo disfruto y en mi mente y mi corazón, lo vivo.
Un beso inmenso, bonita
qué bonito homenaje a tu profesora de piano. las personas a las que conocimos de pequeños siempre nos dejan huella, sobre todo si tenían cualidades especiales.
ResponderEliminarya vi el piano en instagram, es un tesoro. seguro que lo tocas genial, que tú eres una caja de sorpresas. podrías ser la nueva carole king. ;)
besos!!
Gracias, chema por verlo así, el homenaje obvio es para mi madre que bendita coincidencia fue también mi profesora de piano.
EliminarEse piano tiene ya muchos años, muchos. Pero no, ahí te equivocas, ella sí que lo tocaba genial yo simplemente lo toco :))
Más quisiera yo ser la nueva Carole King jajajaj
Besos y muchas gracias, chema ;)
Conmovedor. Te soy sincero, imaginé que al final de tu texto encontraría la referencia de que se trataba de la primera página de un libro dedicado a tu madre y profesora de piano y de vida... Está tan bien escrito que predispone a seguir leyendo un depurado texto que uno sólo espera que siga tras este climax... "cuando me siento y lo aporreo soy feliz, me dejo llevar, me olvido de todo y dejo que la melodía me llene, me transporte, me haga una con la música..." Y te creo, Prozac, y envidio que puedas sentir así y que sepas tocar piano y que valores a tu madre, lo cual te aseguro me enseña tanto que no te das una idea...
ResponderEliminarAbrazo gigante. (el video no podía reproducirse por alguna razón pero lo subsané viéndolo en youtube: excelso)
Tus palabras me emocionan, querido Carlos. Como suelo decir, no estará bien escrito, lo que sí sé es que están escritas con el corazón como casi todas mis letras, salen directas del corazón.
EliminarTodos podemos sentir así, Carlos solo tenemos que darnos permiso a nosotros mismos para hacerlo. Es una de las cosas que me crean mucha satisfacción, sentarme y dejarme llevar.
Me alegra que al final fueras a youtube para ver el vídeo porque creo merece la pena (no sé que pasa desde que cambió blogger que tengo problema para que se visualicen los vídeos)
Abrazo inmenso y agradecido.
Todo homenaje es poco, una madre siempre está, aunque con el tiempo se vaya.
ResponderEliminarBesines.
Todo homenaje es poco y siempre estará como bien dices, pero antes de que se vaya mi objetivo día a día es disfrutar de y con ella lo máximo.
EliminarBesines.
PS: y aunque ya te lo dije en tu blog, que sepas que sigo emocionada por ese maravilloso poema, aún me cuesta ponerle palabras a lo que me hiciste sentir, pero lo lograré ;)
+Besines.
EliminarFelicidades a esa gran dama!
ResponderEliminarQué lindas y sentidas palabras...para alguien tan especial.
Tu madre...casi nada...
: )
“Nena”
: ))
Ahora que tienes el piano...ponte a ello!🎹🎼🎼
Muásssssssssssss
Gracias, imposible no escribir cosas lindas y desde el corazón cuando la destinataria es una madre :)
EliminarNena, sí, cuando habla de la nena la gente piensa que se refiere a alguna de sus nietas, no a su hija jajajaja
Tocar lo toco, más que nada porque me relaja mucho, lo disfruto, pero mi nivel nada que ver con el de ella. En tu caso, la hija superó a la madre, en el mio ni de lejos ;)
Muackkkkkkkkkkkkkkk, bella.
😊
EliminarQué hermoso es el sentimiento con el que describes a tu madre. Y la música es preciosa, el piano para mi, tiene una magia que te lleva al mismo cielo. Es un gran homenaje al amor de una madre, tan especial, porque como dices, es incondicional.
ResponderEliminar¡Besos y un gran abrazo!
Muchas gracias, Ana.
EliminarEsa pieza me gusta mucho, me transporta, consigue evadirme. No sé qué tiene el piano pero es así, como tú lo dices.
Nada como una madre. Que me perdonen los padres del mundo, pero...
Besos y un abrazote inmenso.
Que entrada más linda, rebosa ternura y amor. Como tú, que vas repartiendo cariño por donde pasas.
ResponderEliminarYo no entiendo mucho (nada) de música clásica, pero me ha gustado el video... Y como de música indie entiendo lo mío... te dejo un enlace de una canción que me gusta mucho (y que hoy, es como si la hubiesen escrito para vosotras).
Felicidades a la mami ( aunque no sepa quien soy... jajaja)
❤
Besitos.
https://www.youtube.com/watch?v=qlcUlEIY7NI
Muchas gracias, Laura.
EliminarYa que vas a regalar algo, mejor regalar cariño que malos rollos, sino mejor no regales nada jajajajaja Ainssssss qué linda eres, gracias ;)
La música no hay que entender de ella, sino dejarse llevar por ella, disfrutarla, y como con la poesía te llega o no te llega, hay poesías que se te clavan en el fondo y hay otras que te dejan fría, pues la música es algo así, creo yo.
Felicidades dadas. (calla, calla jajajajajaa)
Mientras escribía este comentario escuchaba el tema que has puesto, porque no le conocía, sino le hubiese ido también muy bien a esta entrada.
Besitos, cosa guapa.
Siempre es hermoso recordar y acariciar el presente, con esos recuerdo tiernos de un madre impecable y pulcra en el amor, en ese cariño que nos marca y nos realiza como seres humanos.
ResponderEliminarEn estos tiempos de reencuentros con los nuestros, la familia. siempre es hermoso revivir eso momentos.
Un abrazo
Con mis saludos fraternos.
El amor de una madre es algo que aunque ella ya no esté lo seguimos llevando muy dentro de nosotros, nos acompaña toda la vida.
EliminarUn abrazo querido Adolfo y gracias
Que hermoso amiga Prozac lo que escribes es conmovedor, muy tierno, un homenaje sencillamente maravilloso, me has tocado el alma.
ResponderEliminarUn abrazo amiga
Muy agradecida por tus palabras amables y si he conseguido tocarte el alma eso ya para mi es recompensa suficiente :)
EliminarUn abrazo, Jorge
Qué maravilla. La chimenea, el piano, y el navío. Yo todavía no he terminado el mío; el San Juan Nepomuceno de 64 cañones, me falta poner la arboladura y las cuerdas de las velas. No encuentro tiempo :(
ResponderEliminarQué bien que tengas a tan buena profesora de piano. Qué mejor que una madre, verdad? El piano lo sabe; tienen alma.
De modo que por tus venas fluye sangre vasca? Que callandito lo tenías.
Muxus ;)
Ay, qué bonitas palabras, Prozac. Qué bien disfrutar así de tu madre y que sientas eso por ella. Espero que también se lo digas a ella porque la harás feliz!
ResponderEliminarBesos, nena de la casa!
Felicidades para ella por haber hecho, entre otras mucha cosas, que tú seas como eres. Que, además, has de saber que has heredado mucho de ella, si no todo lo que comentas aquí. Besitos bombón
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