Los años van pasando de manera inexorable. No soy una mujer nostálgica - tengo mis momentos, pero no son los que marcan mi forma de ser -no soy de pararme mucho a echar la vista atrás-, pero ese día al ver un paisaje, otras veces ya recorrido, me entró un vértigo difícil de explicar, porque nunca antes lo había sentido, y el vértigo me llevó a una sensación que no era tristeza, no era nostalgia, no era pena, no era alegría, era una mezcla de todas ellas, y me acordé de la "malegría" de Manu Chao y la sonrisa afloró una vez más en mi, ¡cuándo no!.
Mientras esa sensación iba poco a poco inundando mi ser, mi parte más pragmática se empezó a preguntar; ¿Por qué? ¿Qué ha producido esta sensación? ¿Qué ha cambiado en ese paisaje que veo casi a diario para que hoy me haya tocado la fibra de esta manera? y busqué dentro de mi las respuestas, y me topé con una miríada de sensaciones, aparecieron uno a uno fotogramas de mi vida retratando a mi padre, mi madre, mi marido, amigos, cosas compartidas con ellos, momentos felices, y mi alma se llenó de felicidad, de ternura, de amor, pero seguí preguntándome ¿Qué es eso que me ha dado tanto vértigo? y supe, tras contestarme a las otras preguntas anteriores, cuál era la respuesta a esa: el saber que ya no podré volver a tener momentos felices, tiernos, de amor con gran parte de todas esas personas, sí podré tener, y tengo, la alegría de recordarlo, de saber que lo he vivido, eso os aseguro me crea una felicidad inmensa, pero a la vez nostalgia, tristeza -"malegría"- de saber que ya no podré, sé que voy a tener otros momentos felices (hago por creármelos) que aún hay personas con las que poder compartir y que seguro iré conociendo a otras, pero hay una imposibilidad real de que ciertos momentos compartidos puedan volver, y eso me produjo vértigo. Fueron unos momentos, fue una ráfaga, pero fue algo que me traspasó.
No sé cuánto me quedará de vida -quién lo sabe- no sé que me deparará el futuro - si existe como tal eso que llamamos futuro- no sé cuántas veces reiré aún (conociéndome imagino que muchas) cuántas lloraré, cuántas alegrías y cuántas penas me quedarán por vivir, pero lo que sí os aseguro es que me cabrea mucho saber que hay cosas que ya no podré volver a compartir y vivir, que una vez más mis libertades quedan cercenadas por esto que llamamos vida/muerte (las dos caras de una misma moneda) . Y sí, voy a disfrutar de lo que me quede, pero tengo también derecho a rebelarme y decir un contundente: merde!

Cada día creamos recuerdos y momentos que echaremos de menos.
ResponderEliminarBesos.
Sin duda, mientras sigamos vivos iremos creando nuevos recuerdos.
EliminarBesos y buen finde.
Creo que se dice poco y hay que decirlo más.
ResponderEliminarSe dice muy poco y creo que en ocasiones muy bajito.
EliminarLo vivido, vivido está, y bien disfrutado queda, el recuerdo toma el relevo. El buen recuerdo de los momentos que son únicos por ser imposibles de repetir.
ResponderEliminarCon la sonrisa puesta se trata de buscarse la construcción de otros nuevos, con las actuales y otras nuevas compañías.
La vida es un encadenamiento de momentos, hay que procurar disfrutarlos en buena compañía, para mí las cosas compartidas son más intensas.
Besines.
Para mi, ciertos recuerdos, aquellos que tienen que ver con personas que ya no están son los que me provocaron ese vértigo, y sigo pensando y diciendo: MERDE! eso no quita para que disfrute de ese recuerdo, y por supuesto cree y disfrute momentos.
EliminarLa felicidad son pequeños momentos y creo no hay animal más adaptable que el ser humano.
Besines.
hay días en los que las defensas de la mente andan bajas, y se nos cuelan pensamientos de ese tipo. a mí me pasa si pienso por ejemplo en mis padres cuando eran muy jóvenes, y salían y entraban de casa varias veces al día. ahora están de muy buen humor y con energía para hablar a voces y tirarse pullas cariñosas entre ellos, pero se mueven menos, no salen como antes. la edad se nota, aunque prefiero no pensarlo...
ResponderEliminartú eres muy emotiva, y tienes el humor entre ese amplio abanico de emociones. lo seguirás conservando cuando seas una mujer mayor, para lo cual queda mucho, a juzgar por tu aspecto de treintañera. ;)
besos!!
Te entiendo muy bien lo que dices, eso me sucede con mi madre (bastante mayor que tus padres) pero no dejo que ese pensamiento me atenace, lo que intento es vivir más momentos con ella.
EliminarQué amable eres, y cuánto cariño me tienes, ;) los 30 ya hace muchos años que los dejé atrás :)))
Besos y muy buen finde, chema.
Debieras usar ese vértigo como acicate para todo lo que te queda por soñar y concretar, amiga. Lo vivido sólo sirve para ir por más... No conviene mirar atrás, excepto para agradecer toda la experiencia que nos trajo hasta acá.
ResponderEliminarAbrazo sinceramente admirado. Perdona la demora en venir a leerte una vez más.
Y lo hago, te aseguro Carlos que no soy una mujer que permite la nostalgia, la melancolía o los recuerdos la paralicen, eso va en contra de mi propia naturaleza.
EliminarPero también soy una mujer con carácter que cuando la ponen cortapisas se rebela y grita Merde! y la vida o la muerte nos pone unas cuantas en nuestro camino.
Un beso agradecido siempre, por todo, por ser.
Tal vez el pasado es lo que está a la vista, porque el futuro es lo desconocido, en lo que acecha lo inesperado.
ResponderEliminarY está a la vista, como es inalcanzable es lo que no está.
Lo que justifica esa fusión de emociones, que experimentaste.
Queda pensar que llegará lo nuevo, nuevas emociones.
Te deseo que tengas mucho momentos para reír, para estar feliz.
Besos.
Me ha gustado mucho tu comentario Demi.
EliminarGracias!
Besitos
Esa "malegría" me recordo aquel dicho popular que nos dice que extrañar es estar lleno de alguien que se hace presente a pesar de la ausencia.
ResponderEliminarAlegría y tristeza, esa dualidad es inevitable y tenemos derecho a cabrear, sano es no quedarnos en ese punto más que un momento fugaz e ir por mas presente, mas presencias, mas paisajes, mas sensaciones, mas fotogramas. Que el vértigo no nos gane.
Muxu txikiak, nire zerua
Bonita frase, la "robo" (para que puedas llamarme copiona jajajaja)
EliminarMe conoces muy bien, y sabes que no soy de las que se quedan ancladas en el pasado, sino que vivo el hoy como si no hubiese un mañana y que disfruto cada momento. Pero también sabes que cuando hay que cabrearse, me cabreo jajajajajaaj
Muxu haundiak nire maitia
P.S Es un placer y alegría cada vez que apareces por aquí...que lo sepas :))
Muxu txikiak nire "copiona"
EliminarJijjiji
PS: doble placer y alegría hoy día entonces.
EliminarLinda reseña de tus sentimientos. Y se puede sentir melancolía, tristeza a veces ¿por qué no? Es parte de la vida y es más sincero con uno mismo el reconocerlo y aceptarlo en su medida. Quién te quita todas esas vivencias eh, a veces son pura alegría eso recuerdos familiares. Puro amor.
ResponderEliminarMe gusta además algo de coincidencia con mi próxima entrada. Besos para vos linda...
Una vez estuve jodido, pero como salí adelante pensé que mejor vivir el segundo por si un acaso. Pero cuantas veces miro atrás y que bonito aunque ya sea imposible. Voy a vivir lo que viene y a intentar no hacer nada, tan solo vivir el momento. Y disfrutarlo.
ResponderEliminarBeso
Qué sería de lo que nos queda si no pudiésemos al menos gritar eso por momentos, rebelarnos un ratito.
ResponderEliminarNo hay más tiempo que el que nos queda, pero (robandole la idea a un poeta de acá, no sus palabras exactas) también de todo lo pasado y el recuerdo que tenemos de ello, de todo lo sepultado en las raíces, estamos florecidos.
beso grande y a seguir viviendo, que la vida son dos días!
La seguimosss
Besoo
"malegría" no conocía ni la canción ni la expresión. Me la guardo, me ha gustado mucho.
ResponderEliminarA veces las cosas más insignificantes nos transportan a un tiempo mejor (porque pensamos que era mejor) aunque quizá no lo sea... y se nos está escapando este hoy, este ahora... con momentos que no volverán tampoco...
Voy a mirar hacia adelante, me digo... aunque no siempre lo consigo.
Besitos cosa guapa.
Quizá Putin sabe lo que te queda de vida. A ti y a todos los demás, vaya... Esas sensaciones tan contarías y complementarias dejan una huella importante en nuestro interior. Sobre todo en momentos que tienes guardados y que sabes que no podrás volver a repetirlos porque los que lo vivieron contigo ya no están... Pero tampoco es malo sentirlo, te hace valorar muchas cosas. Besitos amor
ResponderEliminar